La Fonación en la E.L.A.

Introducción

El lenguaje constituye el modo principal de comunicación entre los hombres.

Permite a los individuos expresar sus sentimientos, sus ideas y sus emociones.

Requiere el funcionamiento de numerosos músculos, algunos de los cuales son también utilizados para deglutir.

Los músculos respiratorios expulsan el aire de los pulmones. En la laringe, este aire entra en vibración gracias a las cuerdas vocales y se produce el sonido. Los músculos de la faringe y los del paladar permiten enriquecer este sonido. Los músculos de la lengua y los labios transforman este sonido en palabras.

A medida que la enfermedad va evolucionando, la fonación puede modificarse en aquellos pacientes afectados por la enfermedad de la motoneurona, por un lado, en función de la debilidad de los músculos involucrados en la fonación y por el otro, en razón de una mala sincronización de la respiración con la palabra. El término médico para designar este tipo de trastorno es la "disartria".

Pueden presentarse distintos tipos de dificultades:

Si la inspiración es cortada sólo pueden decirse algunas palabras en el momento de la espiración y la palabra será lenta y entrecortada. La voz se cansa entonces más rápido. La voz puede verse limitada tanto en los pacientes graves como en los agudos y tornarse más monótona y más débil. Al no tragarse en forma regular, la saliva puede acumularse y conferir a la voz un sonido con gorgoteo.

En las enfermedades de la motoneurona puede observarse debilidad o parálisis de los músculos del paladar, la cantidad de aire que pasa a la cavidad nasal será excesiva, dando como resultado entonces una voz "nasal".

La articulación se produce gracias a los movimientos de los músculos del paladar y de la lengua, de los labios y de la mandíbula. Si se debilita el control de estos músculos, la palabra puede volverse lenta, esforzada y ciertos sonidos o grupos de sonidos pueden ser omitidos.



La fonación

1. Consejos para la vida diaria

El hecho de hablar debe atraer toda su atención
Espere a estar instalado confortablemente antes de tomar la palabra; instálese de manera de conservar la cabeza en posición neutra, con los músculos y la nuca sostenidos
Asegúrese que su interlocutor está atento; si usted piensa que no le han comprendido bien, pídale que le repita
Antes de hablar, tome el recaudo de retirar el exceso de saliva de su boca. En caso de resultar necesarios, tenga en cuenta que existen pequeños aparatos eléctricos de aspiración.
No intente hablar en voz demasiado alta
Recupere el aliento con regularidad en el medio de una oración
No hable por espacio de un tiempo demasiado prolongado

2. La reeducación ortofónica

Antes de emprender un trabajo de reeducación, es importante efectuar un diagnóstico especializado que permitirá evaluar el déficit de los músculos del habla.

Para ello pueden solicitarse algunos estudios:

Las exploraciones funcionales respiratorias (EFR) permiten medir la capacidad de los pulmones para asegurar los intercambios gaseosos. Este exámen requiere soplar dentro de una máquina en respiración normal y en respiración forzada. No resulta una tarea penosa, pero requiere de su colaboración.
La exploración de los órganos de la palabra es realizada por un especialista. Este va a visualizar la cavidad bucal, la faringe, la laringe. En ciertos centros especializados, se efectúa un diagnóstico completo de la fonación que incluye un registro de la voz y de la palabra.
Cuando sobreviven problemas de fonación en los pacientes afectados por la enfermedad de la motoneurona, las sesiones regulares de ortofonía pueden resultar de gran ayuda.

Es necesario saber que la reeducación ortofónica intenta mantener la voz, la articulación, la deglución y evitar que éstas se agraven.

La ortofonía permite buscar las compensaciones musculares adecuadas para paliar los déficits que se han producido.

3. Los otros modos de comunicación

  • 1. Si la voz es demasiado débil, es posible suministrarle amplificadores electrónicos para hablar por teléfono o inclusive para la vida cotidiana.
  • 2. El lenguaje de todos los días incluye igualmente los gestos; no hay que dudar en comunicarse de este modo para evitar usar la voz excesivamente.
  • 3. La comunicación escrita puede ser una opción si la comunicación oral se torna demasiado cansadora. Para algunas personas, la escritura constituye un buen medio de comunicación rápida. Por ejemplo, un block para notas guardado en el bolsillo, o inclusive una "pizarra mágica" permiten escribir mensajes rápidamente.
  • 4. Si la escritura resulta igualmente difícil, existen tableros que contienen las letras del alfabeto o palabras enteras que se van señalando para formar un mensaje. Otros prefieren procurarse una máquina de escribir o una pequeña computadora portátil. En caso de que exista debilidad en los miembros superiores pueden agregarse equipos específicos (guía-dedo, teclado de computadora modificado)
  • 5. Asimismo, exiten sistemas de comunicación aún más perfeccionadas que utilizan la síntesis vocal producida por una computadora y cuyo comando se realiza en forma manual o por medio del movimiento de los ojos ("sistema MAINATE", por ejemplo). Los equipos de este tipo son muy especializados y por lo general se los puede obtener por medio de las asociaciones de enfermeros.

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